Miércoles, 17 Mayo 2017 15:56

El Día del Reciclaje

reciclaje optEl ser humano es el gran productor de desperdicios; las demás especies, sujetas a la dinámica natural integran a la naturaleza sus desechos: restos de comida, evacuaciones fisiológicas, cadáveres; existe una cadena de aseo ambiental desde los grandes depredadores como los felinos

silvestres hasta la acción de limpieza de los carroñeros, mamíferos como la hiena, aves como el cóndor, el gualo o chulo; todo corresponde a un orden.

En el caso del hombre, sus basuras – peligrosos residuos -, sobrepasan el orden natural que van desde los sobrantes alimenticios y sus excretas, hasta los sobrantes industriales y sus procesos trasformadores; la modernidad, satura esos comportamientos que van desde la sobre – explotación forestal o minera, hasta el demente consumismo; de su conducta, nadie se salva: ni el reino mineral o geológico, ni el reino vegetal (bosques, praderas), ni el reino animal, doméstico o silvestres, muchas de cuyas especies desaparecen o se extinguen por culpa del hombre; ni el reino humano, del cual desaparecen culturas, lenguas y pueblos enteros por razones de salud y pobreza, guerras y masacres; tampoco, en estas circunstancias fatales, se salva la vida de la tierra.

Esta es la realidad. El hombre, depredador y consumista, produce millones de toneladas de basuras que acaban con los mares, los antros de la tierra y su superficie, el resto de vida y su sufrimiento. Las grandes urbes, son el epicentro del desperdicio, de la acumulación de desechos, del caos peligroso.

El reciclaje (selección racional de desechos, útiles en otra aplicación práctica), es inventiva de los más necesitados, forma positiva para mitigar el desastre ecológico y necesidad pública para desarrollarlo técnica y socialmente.

Al estado le corresponde la concienciación masiva del problema y la masiva educación alrededor del desperdicio y su manejo; el garantizar el derecho a la salud pública en relación con la basura y el derecho al trabajo de los recicladores.

Todo lo anterior incluye el control de la producción de sobrantes y tóxicos químicos y biológicos que matan el aire, la tierra y las aguas; la tarea ha de ser universal, por encima de las ideologías, las religiones y los intereses políticos o económicos de todos los habitantes de la tierra.

Fuente: Fundación Amigos del Planeta.

 

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